
No puedo creer que pasó el 2011 tan rápido. Aunque no escribí mucho, creo que el año estuvo lleno de maravillas y sucesos que me hacen confirmar que soy una hija privilegiada de Dios. Hoy quiero sintetizar un poco de ese año y contar con alegría las respuestas de mi Padre.
Después del ultimo post han sucedido muchísimas cosas, pero dos son las que más me llenan de gozo. La primera es el resultado de 5 años de estudio, una provisión constante de mi Dios y el esfuerzo incansable de mis papás. Gracias a Dios el 2011 terminó lleno de felicidad al saber que mi carrera en la u llegaba a su final!!! El sábado 11 de febrero, 2012 fue mi graduación y sé que todo esto no hubiera sido posible si Dios y mis papás no hubieran estado conmigo durante todo ese recorrido. Y el segundo suceso es la respuesta a las oraciones incansables de todos aquellos que me aman y estoy segura que también de las mías. Semanas después de la carta treinta, Dios contestó oraciones dándome una repuesta clara, el hombre creado para mí estaba frente a mis ojos y no lo había visto. Aunque pase algunos días confundida por los planes misioneros y las ganas de volar sola, hoy me doy cuenta que mi compañero, mi ayuda idónea estaba ante mí y Dios me había dado el privilegio de comenzar esta aventura a su lado. Hoy después de 4 meses, puedo decir que cada día confirmo que la fidelidad de Dios es infinita y perfecta. No importa que tan bajo hayamos caído o cuantas veces le hayamos fallado; si nos mantenemos en la lucha, el nos premiara con una infinidad de promesas cumplidas. Sé que Marlon es el hombre que Dios tenía preparado para mí desde el día en que nací. Se que el camino que nos espera será hermoso y aunque tendrá sus momentos difíciles, los dos lo llevaremos todo tomados de la mano de mi primer amor, mi Dios. Ahora quiero continuar el viaje… a mi hogar celestial… junto a ese amor que nunca me ha dejado, y también junto a mi nuevo amor, el hombre que Dios creó para complementar cada parte de mí.





